A medida que se acerca el verano, las terrazas y balcones de edificios residenciales Se utilizan cada vez con más frecuencia, lo que en ocasiones causa molestias a los vecinos. Para evitar problemas, conviene averiguar qué acciones están prohibidas por la ley y cuáles no.
Lo que la ley prohíbe
El artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que está prohibido realizar acciones que violen los estatutos de la comunidad de vecinos, causen daños a la edificación o causen molestias, peligros o amenazas a la salud. Además de seguir las normas de edificación, también hay que cumplir las ordenanzas municipales y, por supuesto, evitar cualquier conducta que perturbe la convivencia armoniosa con los vecinos.
Aunque la ley no define claramente qué está prohibido y qué no, sí marca ciertos límites. En particular, no están permitidas las siguientes acciones:
- crear ruido excesivo, especialmente de noche;
- reproducir música a todo volumen con regularidad;
- acumulación de residuos que puedan afectar las condiciones sanitarias;
- almacenamiento de sustancias peligrosas o inflamables;
- quedarse mucho tiempo con los perros, ladrarlos y dejarles sus excrementos;
- realizar actividades ilegales;
- violación de las regulaciones locales.
BBQ, piscina y gimnasio en la terraza.
La realización de una barbacoa en la terraza de un apartamento depende de los estatutos o normativa interna de cada comunidad residencial y del municipio correspondiente. Además, tenga en cuenta que el humo y los olores pueden generar molestias, lo que puede considerarse una actividad ilegal.
Instalar una piscina desmontable en una terraza no está expresamente prohibido, pero puede suponer un riesgo estructural ya que las construcciones están diseñadas para soportar una determinada carga. Si el peso del agua supera el límite máximo permitido, se puede producir un accidente, que en los casos más graves conllevará responsabilidad penal. Por ello, antes de instalar una piscina, jacuzzi o sauna, lo mejor es consultar con un técnico cualificado. especialista.
Lo mismo ocurre con los equipos de gimnasio. No es lo mismo colocar una colchoneta, una cuerda para saltar y dos mancuernas que un saco de boxeo, una máquina de poleas u otro equipo pesado. En el segundo caso, es necesario tener en cuenta el peso y averiguar si la terraza lo soportará. También debes tener en cuenta el ruido que se producirá al practicar deporte, para no molestar a otros residentes o vecinos.
Cambios de mobiliario, plantas y fachada.
Decorar una terraza con muebles, plantas o elementos móviles no suele dar problemas. Sin embargo, cualquier cambio que afecte a la estructura, elementos comunes o apariencia del edificio requiere permiso. Está prohibido realizar trabajos que cambien la fachada del edificio, cerrar la terraza para aumentar el espacio interno o instalar estructuras permanentes sin la aprobación de la comunidad de residentes.
Fiestas y terrazas compartidas
Los patios pueden albergar fiestas siempre que se utilice el sentido común y se respete a los demás vecinos. Los fines de semana, la probabilidad de que se produzcan conflictos es menor que entre semana. Sin embargo, para celebrar legalmente una fiesta en tu casa, debes cumplir con la normativa municipal sobre ruido.
El uso de una azotea o terraza común está permitido únicamente en la medida permitida por los estatutos de la comunidad y siempre sin causar molestias o perjuicios a otros vecinos. Algunas actividades generalmente están permitidas, aunque pueden estar limitadas, como tomar el sol, tender la ropa o practicar deportes o yoga.




